Cómo se trabaja un proyecto de food design
Seis fases, y una diferencia con cualquier otro proyecto: el material está vivo.
Un proyecto de food design se trabaja en seis fases: investigación del sistema alimentario, formulación de la pregunta, exploración material, prototipo, prueba con personas y ajuste. La diferencia con otros proyectos de diseño es que el material se degrada y se come, así que hay que proyectar también el tiempo.
¿Cómo se trabaja un proyecto de food design?
Como cualquier proyecto de diseño, con una diferencia que lo cambia todo: el material está vivo, se degrada y se come. Eso obliga a proyectar el tiempo, no solo la forma.
El proceso que uso tiene seis fases. No son un ritual, son una manera de no engañarse.
1. Investigación
Antes de tocar nada, entender el sistema. De dónde viene el alimento, quién lo produce, qué significa culturalmente, qué se desperdicia, qué gestos hay alrededor. Aquí se lee, se pregunta y se va a los sitios.
Es la fase que los clientes quieren saltarse y la que decide si el proyecto tiene algo que decir o solo algo que enseñar.
2. La pregunta
Todo proyecto se sostiene sobre una pregunta que se pueda formular en una frase. Si no se puede, no hay proyecto: hay un encargo de decoración.
Una buena pregunta es concreta e incómoda. No cómo hacemos algo bonito con fruta, sino qué pasa si la abundancia que celebramos en la mesa es exactamente la que agota el suelo.
3. Exploración material
Probar. Qué hace el azúcar al cristalizar sobre una cuerda, cuánto aguanta un bonsái dentro de una pieza, cómo se comporta el agua en un circuito cerrado, qué pasa cuando la cerámica lleva plomo.
En esta fase se descubre la mitad del proyecto, y casi nunca es lo que se había previsto.
4. Prototipo
Construir la versión más pequeña que ya se pueda vivir. No una maqueta: algo que alguien pueda comer, tocar o atravesar.
Aquí entran los oficios. Ceramistas, vidrieros, cocineros, técnicos. El food design casi nunca se hace solo.
5. Prueba con personas
Ponerlo delante de gente y mirar sin intervenir. Qué hacen antes de que se les explique, dónde dudan, qué se llevan a la boca primero, de qué hablan después.
Lo que la gente hace no coincide casi nunca con lo que dice que haría.
6. Ajuste y documentación
Corregir con lo aprendido y documentar bien. En un campo cuyo material desaparece al consumirse, la documentación no es un extra: muchas veces es lo único que queda de la pieza.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura un proyecto de food design?
Depende del alcance. Una pieza o una activación puntual, entre seis y diez semanas. El concepto completo de un restaurante, entre cuatro y ocho meses. La investigación es la fase que más se subestima y la que más determina el resultado.
¿Se puede prototipar con comida de verdad?
Hay que hacerlo. Es la única forma de saber cómo se comporta el material: cómo se enfría, cómo se derrama, cómo huele a los diez minutos, cómo se ensucia. Un prototipo en pantalla no dice nada de eso.
¿Qué perfiles hacen falta en un proyecto?
Casi siempre tres: quien proyecta, quien cocina y quien produce. Según el encargo se suman ceramistas, vidrieros, ingenieros o técnicos de materiales. Trabajar sola en food design es raro y suele salir peor.
Escrito por Nicole Vindel, artista visual. Trabaja con la comida y otros materiales vivos desde 2014, y dirige los programas de Food Systems en Elisava. Su obra puede verse en la sección de obra.
Publicado el 21 de agosto de 2026.